Aunque para otros sea la parte más fácil, para mí, la parte más complicada, además de elegir el tema sobre el que vas a publicar, es el título. A veces he visto blogs en los que el título del mismo es una frase, original, mordaz, creativa y la mayoría de las veces relacionada con los temas que se va a tratar en el mismo.
Para este blog he elegido una frase que uso mucho, por lo que me iba a sentir más empática con el proyecto, y la tipografía es desenfadada y de tipo "handwriting", que la verdad es que, quizá debido a mi mala letra, siempre me ha gustado usar en documentos informales.
Los colores los he elegido sobrios, colores oscuros y letra clara, porque es una combinación que me parece elegante, aunque bastante sencilla.
La relación entre el cuerpo del blog y el fondo es algo mayor de lo que viene por defecto, pero al visualizarlo, se me quedaba pequeño, y pienso que lo importante de un blog es su contenido y no la imagen del fondo, que he elegido la más sencilla que he encontrado para darle más importancia a lo publicado.
Las entradas del blog pueden ir simplemente por orden cronológico o añadir a cada entrada una o varias etiquetas, que te permiten acceder más rápido a la información que deseas. Las etiquetas, habitualmente están relacionadas con el tema del post y, por ejemplo, en el caso de un blog de cocina, al publicar la receta de una tarta de limón, podríamos añadirle las etiquetas: "postre", "tarta", "limón", con lo que podríamos encontrar la receta a partir de cualquiera de esas etiquetas.
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