domingo, 27 de septiembre de 2015

Abrir un blog

La tecnología de los blog, apareció a finales de la década de los 90, aunque hasta mediados de los 2000 no comenzó a expandirse como todo un fenómeno social.

Para abrir un blog, sólo hay que registrarse en las webs que ofertan dicho servicio y comenzar a publicar. Las más usadas son wordpress, blogalia, weblog o blogger, entre otras muchas.

Un blog, bitácora o weblog, es simplemente un espacio en la nube que el usuario puede usar a su antojo, publicando temas de lo más variopinto. Existen también plataformas en las que tienes tu propio dominio y alojamiento web (no suelen ser gratuitos), que a veces es más práctico puesto que, publiques los contenidos que publiques, no te pueden censurar, ni cerrarte la cuenta en caso de denuncias de otros usuarios, como sucede en las plataformas donde compartes el espacio con millones de usuarios.

Dado que las entradas aparecen en orden cronológico inverso, he decidido, para que tenga cierta coherencia toda la información empezar a escribir desde la última entrada, con el fin de que pueda leerse seguido.

Una vez publicas la entrada (o post), existe la opción para los lectores de añadir comentarios, críticas, preguntas, etc, donde el autor puede comentar, explicar, responder o simplemente agradecer los comentarios, muy valorados en la blogosfera.

También esta la opción de seguir blogs o que te sigan, en el caso de blogger. En otras plataformas bloggeras, se añade un enlace a los blogs favoritos, que sigues o que te gusta leer y compartir y no se vincula a ningún usuario concreto, simplemente al blog.

Mi opinión para abrir un blog es, simplemente, tener ganas de compartir con todo el mundo, tus inquietudes, recetas, anécdotas, fotos, fichas y opiniones sobre libros o cine, información sobre temas concretos o simplemente usarlo como un diario, bajo el anonimato que puede proporcionarte una cuenta google, en el caso de la plataforma que estamos usando.

viernes, 25 de septiembre de 2015

Diseño del blog

Actualmente se ofrecen plantillas para poder diseñar nuestro blog donde ya está todo hecho: los colores del fondo y de la tipografía, el fondo, el título, la estructura general del blog, ... Estas herramientas facilitan que, casi sin conocimientos de informática o lenguaje html, puedas ser capaz de publicar un blog. Eliges la plantilla que más te gusta, y listo! Sin embargo, todo es modificable.

Puedes modificar la relación entre el cuerpo del blog y el fondo, si el registro de entradas aparece a la derecha o a la izquierda, los colores, los tamaños, la fuente empleada... Todo se puede modificar si navegas un poco en las opciones que nos ofrece blogger.

Hace muchos años tuve un blog, que ya se cerró por falta de publicaciones, y lo hice con zonalibre (no sé si aún funcionará esa plataforma). Absolutamente todo se podía modificar también, sin embargo, había que tener conocimientos de html, dado que te daban acceso al código fuente, y a partir de ahí, mediante un lenguaje que era similar a html, podías modificar todo lo que querías. Fue muy interesante, aunque tenías que leer tutoriales y buscar en internet cómo hacer unas cosas u otras.

Podías incluso, implementar un contador de visitas con las estadísticas, para ver si tu blog tenía cierto éxito en la comunidad, o un reloj con la hora a tiempo real, o gadgets para el clima, y un montón de alternativas más.

Había tantas opciones, que suponían un reto para implementar, que a veces los blogs no parecían blogs, sino un corcho de pared donde hay mil cosas con chinchetas y no tienen que ver unas con las otras. Se desvirtualizaba el concepto de "escribir un blog" frente al ansia de tener muchas cositas en tu web.

Actualmente, Blogger nos ofrece múltiples opciones que añadir con sólo darle a un click, desde agregar el archivo del blog o las etiquetas del mismo, hasta enlaces para ganar dinero mediante publicidad, pasando por un gadget con las estadísticasde la web o un buscador para tu blog.

Hoy en día, publicar una entrada es como escribir en un procesador de textos, por lo que lo veo más sencillo y fácil, y mucho más accesible para personas con recursos limitados en la materia. Incluso, para el tema de las estadísticas, por si a alguien le preocupa saber si alguien te visita o no, google te ofrece el servicio de analytics para que puedas estar al tanto del éxito del mismo.

jueves, 24 de septiembre de 2015

El título

Aunque para otros sea la parte más fácil, para mí, la parte más complicada, además de elegir el tema sobre el que vas a publicar, es el título. A veces he visto blogs en los que el título del mismo es una frase, original, mordaz, creativa y la mayoría de las veces relacionada con los temas que se va a tratar en el mismo.

Para este blog he elegido una frase que uso mucho, por lo que me iba a sentir más empática con el proyecto, y la tipografía es desenfadada y de tipo "handwriting", que la verdad es que, quizá debido a mi mala letra, siempre me ha gustado usar en documentos informales.

Los colores los he elegido sobrios, colores oscuros y letra clara, porque es una combinación que me parece elegante, aunque bastante sencilla.

La relación entre el cuerpo del blog y el fondo es algo mayor de lo que viene por defecto, pero al visualizarlo, se me quedaba pequeño, y pienso que lo importante de un blog es su contenido y no la imagen del fondo, que he elegido la más sencilla que he encontrado para darle más importancia a lo publicado.

Las entradas del blog pueden ir simplemente por orden cronológico o añadir a cada entrada una o varias etiquetas, que te permiten acceder más rápido a la información que deseas. Las etiquetas, habitualmente están relacionadas con el tema del post y, por ejemplo, en el caso de un blog de cocina, al publicar la receta de una tarta de limón, podríamos añadirle las etiquetas: "postre", "tarta", "limón", con lo que podríamos encontrar la receta a partir de cualquiera de esas etiquetas.

miércoles, 23 de septiembre de 2015

Los comentarios

Y por último, los comentarios.

Desde el punto de vista de una persona que ha sido bloguera, los comentarios son importantes, pero no lo son todo.

En un blog puedes censurar comentarios, elegir que no se publiquen hasta que no les des el consentimiento, o permitir sólo comentarios de personas registradas y no de usuarios anónimos que puede que hayan encontrado tu web desde cualquier buscador intentando encontrar otra cosa.

Desde mi punto de vista, los blogs nacieron y fueron los precursores de las redes sociales. Estas últimas, ofrecen al usuario muchas más opciones que un blog, pero al fin y al cabo es dar información, sea del tipo que sea, al resto de internautas, ya sea bajo un alias, como te ofrece la opción del blog, o con tus datos reales, como facebook.